DEL EDITOR: CARLOS MANZO, OTRO MAGNICIDIO.

Quién era Carlos Manzo, el alcalde asesinado en México que le había pedido  al gobierno de Sheinbaum apoyo para enfrentar al crimen organizado - BBC  News Mundo

El pueblo de México sigue furioso y a la vez consternado por el cobarde  y artero asesinato del presidente municipal de Uruapan, Michoacán, Carlos Manzo, cuyo crimen  se asemeja en mucho, al que se hiciera con el ex candidato del PRI a la Presidencia de la República Luis  Donaldo Colosio, quien fue ejecutado en un evento político que se llevaba a cabo en la fronteriza ciudad de Tijuana, Baja California Norte, un 23 de marzo de 1994.

Como pensaron en ese entonces muchos mexicanos, el Lic. Luis  Donaldo Colosio fue víctima de un maquiavélico plan para quitarle la vida y sacarlo de la posibilidad que llegara a la Presidencia de la República, esto porque había expresado en repetidas ocasiones su deseo de  cambiar las normas de gobierno en  todo el país, dando para ello todo el poder económico posible a los municipios, instancia gubernamental a la que acuden los mexicanos más pobres en busca de apoyo, pensando tambièn en dar todo el poder al campo y a los productores agrícolas para que las familias campesinas del país pudieran vivir con cierto decoro y dignidad.

Esos cambios afectaban severamente al sector capitalista local  y extranjero, por lo que mediante un complot bien ejecutado, se culpó de este magnicidio a un joven con ideales marxistas, de nombre Mario Aburto, el que a la fecha continúa preso por más que ha gritado que es inocente.

Como en esa ocasión, hubo un solitario asesino, solo que en el caso de Carlos Manzo, este sujeto, un joven sicario, fue ejecutado en el lugar de los hechos, logrando darse a la fuga dos de sus cómplices, por lo que ahora será casi imposible esclarecer este crimen y dar con los responsables intelectuales, los que cortaron la vida a un personaje político que era seguro iba a llegar, de manera independiente, al gobierno del estado de Michoacán, entidad en la que aplicaría tambièn su estrategia de cero tolerancia al crimen organizado, y si lo lograba iría en pos de una futura candidatura a la presidencia de la República.

Por esta razón, junto con la artera ejecución de Carlos Manzo, sus asesinos terminan, de momento, también con  las aspiraciones de justicia y libertad de todo el pueblo de México, el que seguirá en busca del movimiento social que lo lleve a destinos más nobles y terminar para siempre esta época de terror y crimen encabezada por un grupo de personajes oscuros que han entregado nuestro país a los intereses del crimen organizado, realidad que hasta un ciego puede ver por el alto grado de corrupción que tienen actualmente los tres niveles de gobierno en nuestro país.

Hay que señalar  también, que estos grandes personajes bien intencionados que encabezan luchas a favor de la gente pobre, de los desamparados, al morir o ser ejecutados por intereses oscuros de quienes nos mantienen esclavizados a un sistema de gobierno cruel e inhumano, traen consigo un atraso severo al pueblo mexicano, además que este desenlace fatal de los luchaores sociales, tienen el propósito y logran desanimar a quienes buscan cambiar  las cosas en la sociedad  mexicana, en la cual los pobres vivimos peor que los peones de las antiguas haciendas de la época anterior a la Revolución.

Por esa razón, hoy se deben  multiplicar y salir a la calle los líderes bien intencionados y valientes que no dejan de nacer en México, pues debemos no solo reconocer los sacrificios de Colosio y Manzo, si no seguir su ejemplo y luchar por hacer  realidad  sus ideales, los que no se basaban en ninguna estrategia política de derecha o izquierda, si no simplemente acabar con esta larga época de corrupción, saqueo y permanente criminalidad, para que el México contemporáneo saliera de este atraso y sometimiento ancestral para ir en pos de una vida mejor llena de libertad y bienestar social para todos los mexicanos, esto de manera totalmente independiente de partidos políticos e intereses de grupo o personales,

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