DEL EDITOR: MAS VALE QUE HAYA UN LOCO…

      Dicen que para pelear se necesitan dos, y en el caso del presidente de los Estados Unidos, el belicoso y hablantín Donald Trump, este insiste todos los días en pelear con el gobierno mexicano representado ahora por el presidente Andrés Manuel López Obrador.

En su momento, hace ya cuatro años, le dio buen resultado al entonces pre candidato de los Republicanos a la Presidente estadounidense, el lanzarse con todo en contra de los mexicanos y del mal gobierno de Enrique Peña Nieto, al que hizo miles de acusaciones y prometió levantar un largo e infranqueable muro en la frontera sur de su país, con el cual, aseguró, acabaría con todos los problemas de los ciudadanos norteamericanos, los que dicho sea de paso, son adictos al consumo de todo tipo de drogas, muchas de las cuales, asegura, cruzan por la frontera mexicana.

Al principio del gobierno de Andrés Manuel López Obrador, el desquiciado presidente yanqui, elogió la postura del presidente mexicano, pero luego de unos meses y al acercarse  el proceso electoral en el que buscará reelegirse para seguir al frente de la Presidencia de los Estados Unidos, Donald Trump vuelve a arremeter en contra de nuestro país, amenazando ahora con cerrar de manera definitiva la frontera con México.

A las cotidianas declaraciones de Trump, el presidente López Obrador ha decidido no responder, señalando que no caerá en el juego del tramposo presidente yanqui, el que se quiere colgar de grandes escándalos para hacerse notar y destacarse en tiempos electorales, como los que ya se viven en los Estados Unidos.

Además, la mayoría de los mexicanos ya sabemos que los supremacistas blancos que viven en el territorio norteamericano, detestan a todos los habitantes de los países latinoamericanos, pero en especial, a quienes habitan nuestro país, pues nuestra presencia les hace recordar que la mayor parte de la tierra que poseen en la actualidad, nos pertenece, pues obtuvieron la tierra como botín de guerra.

Lógicamente, nuestros compatriotas respetan al pueblo de Norteamérica, al que vemos como hermano, y por lo mismo, lo menos que queremos es confrontarlos, menos aún pelearnos con ellos.

Los norteamericanos y los latinoamericanos, tenemos una historia común, habiendo incluso luchado en las mismas trincheras en algunos conflictos bélicos, y entendemos que a través de la historia y la cercanía como naciones, hemos tenido algunos problemas de los que no hay rencor de nuestra parte.

Lo que si hay que aplaudir, es la postura que ha adoptado el gobierno de la República Mexicana de no responder las críticas y los ataques del presidente Trump, manifestando muchos compatriotas que en estos casos y en la mayoría de los pleitos, vale más que haya un loco y no dos.

Lógicamente que la nueva acometida del gobierno yanqui en contra del Presidente López Obrador recién comenzó, por lo que esperamos arrecie conforme se acerque la campaña electoral en nuestro vecino país del norte, lo que ya está siendo aprovechado por quienes no quieren al actual mandatario mexicano, los neoliberales, los que se congratulan de que haya este tipo de conflictos aunque al final de cuentas quienes resultan mayormente perjudicados, somos la mayoría de los mexicanos.

Y es que si se llegara a decretar el cierra de la frontera de México con Estados Unidos, se verán afectados millones de familias mexicanas que en la actualidad viven en ambas naciones, además que la economía tanto en los Estados Unidos como en nuestros país, se vería severamente afectada.

Y es que en una mente desquiciada, como al parecer posee el presidente Donald Trump, todo se vuelve obsesión y locura, en este caso por levantar un largo y alto muro que divida de manera definitiva ambos pueblos, lo que dice va a lograr, haciendo de paso que sea México el que lo pague, lo que sabemos no es posible llevar a cabo, pero en el pasado hemos visto de lo que son capaces algunos desquiciados gobernantes, como Adolfo Hitler, Mussolini y tantos otros que han cometido barbaridades y sacrificaron, en su afán bélico, a decenas de millones de seres humanos.

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