S A T I R I C O S A S Por: FOMA

Inició, este pasado 3 de diciembre, el novenario a la Virgen de Guadalupe,  y con esto se inició el ambiente festivo de este el mes más alegre del año, pues este domingo 12 los mexicanos celebramos la aparición de esta milagrosa imagen, la que cuenta la leyenda se le apareció al indio Juan Diego, lo que en este país veneramos con una verdadera fiesta popular en la que abundan las bebidas espirituosas, iniciando también el maratón “Guadalupe Reyes”, pues con este novenario comienza la borrachera que culmina el 6 de enero “Día de los Santos Reyes” y hasta el próximo año, siendo 30 días de continua embriaguez, pues este lunes 13, comienzan las fiestas de las posadas, para culminar con la cena de Navidad y ya encarrerados le seguimos hasta el fandango del fin de año, festejo de año nuevo y para acabar como debe de ser nos vamos hasta el festejo de la  rosca de reyes, que es lo único que nos queda sano con tanto consumo de alcohol, lo que deja a nuestro hígado más golpeado que si hubiéramos enfrentado al “Canelo Álvarez”. Esta maratónica  jornada la acompañamos además, con botana, cheve y desveladas, lo que deja colapsada también nuestra salud y bolsillo, ya que para participar en este evento es necesario tener mucha lana y una salud a prueba de  todo, por lo que no debemos tener miedo ni al Covid-19 y las nuevas variantes de esta enfermedad, menos tenerle miedo a la doña, a la que tenemos que aguantar porque las viejas con las que estamos casados nos exigen dinero para comer y el chiquillero bien que chinga queriendo juguetes y cenas de navidad, dulces y juguetes, para lo que se necesita contar con una buena lana y nada de esto ocupamos para subirnos al cuadrilátero de la vaquetonada en el maratón Guadalupe Reyes, en el que nos le podemos pegar a un buen participante y darle a la coleada, en la que se requiere exigir también al coleado que se nos de buena alimentación y cuidados para poder salir ilesos de este evento borrachil. Por lo pronto, este año veré los toros desde la barrera, no me tiraré al ruedo, ya que tengo curiosidad por ver cuántos de estos gladiadores coleros logra salir sano en estos 30 días de continuo chupe, esperando que me caiga un pargo como “El Pinolillo”, el que fue tan ingenuo de dar un billete de 500 pesos a Luis Larios para que le comprara un 12 de botes y hasta le dijo: “A ver si te alcanza”, y pos si, no lo ha alcanzado desde hace más de 20 días. Voy a reconocer al campeón de este maratón para declararlo también amo y señor de los coleros y con salud de hierro, ya que no está nada cuicho esta competencia de borrachera, crápula y coleadaera… Y hasta la próxima.

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