Ramona Mejía Tapia, fue una mujer que quiso mucho a sus hijos, entre los que no hizo el menor distingo, y por lo mismo, a los 10 que tuvo les dio todo para que salieran adelante en esta vida, razón por la cual, en 1975, hizo que su hijo Arturo, quien en ese entonces laboraba en el Diario “Prensa Libre”, de Tepic, volviera a Tuxpan a trabajar por su cuenta.
Y es que apenas unos meses atrás, su esposo Gabriel Flores le había regalado unos números de la Lotería Nacional, los cuales resultaron con el premio mayor, siendo éste de 300 mil pesos, repartido entre 20 “cachitos”, a los cuales les tocaba 15 mil pesos, menos un impuesto que cobraba el gobierno. Seguir leyendo DEL EDITOR: EN NUESTRO 43 ANIVERSARIO DE FUNDACIÓN