1ro. de Febrero 2015 Al Pirul siempre se le va a recordar por su buen humor. El medio día de este viernes falleció en su domicilio de calle Morelos cruzamiento con Agustín Melgar en Tuxpan, el señor Enrique García Ochoa, quien destacara en el béisbol local y regional como cátcher, posición que los enterados decían sabía desempeñar “con buen mascoteo”. Enrique fue el menor de los hijos de Doña Elena Ochoa, mujer que los tuxpenses de edad adulta recuerdan por haberse dedicado toda su vida a la venta de menudo, por lo que al estilo local, la gente le decía “Doña Elena La Menudera”, lo que era contestado con una agradable mentada de madre por parte de la mencionada, mujer alegre y muy dada a las bromas con toda la gente.
Los hijos de esta mujer eran Francisco, que se dedicaba al comercio, Ismaél, quien era peluquero, y Enrique, quien al dejar de jugar y vivir del béisbol instaló una carreta y se puso a vender tacos en la esquina de Morelos e Independencia, a un costado del mercado municipal. A la fecha, los tres hermanos y su mamá ya son fallecidos.
“El Pirul”, como decían a Enrique, fue parte del equipo ayuntamiento que tuve allá por los años 60’s, habiendo quienes recuerdan el anuncio que se hacía cuando este deportista fue parte del equipo “Coqueros” en la liga del noroeste: “Al Bat, Enrique Pirul García!!.
Enrique se casó con Antonia Rodríguez, a la que hoy deja viuda procreando 8 hijos, 5 hombres y 3 mujeres, falleciendo jóvenes sus hijos Enrique y Víctor Manuel, sobreviviéndole Julio Alfonso, Francisco Javier y Juan Antonio, así como sus hijas María del Carmen, Laura Elena y Blanca Estela, de los que tiene 30 nietos y 25 bisnietos.
Se nos dijo también que “El Pirul” tenía 34 años vendiendo tacos fuera del mercado municipal de Tuxpan donde era ampliamente conocido, y que su cuerpo se iba a sepultar este domingo en el panetón local. Descanse en paz. (Nota Alex Aréchiga).